La habitación se reerguió

Nadie como un dia después del otro, non és Diego? Bamo que bamo, Arrentina!

Christian Carvalho Cruz, O Estado de S. Paulo

12 Julho 2014 | 16h00

Prezado amigo Maradona:

Perdón. Mil veces perdón.

Un dia lo escrebí rindo de tus desgracias, recuerdas? Non faz tanto tiempo assí. Talvez tengas rasgado aquela carta que num arruebo de soberba yo le envié em 2009. Yo fui um arrogante, Diego. Un arrogante desgraciado. Mi perdonas? 

Sí, és verdad que entonces usted bibia un momento muy malo. Era el entrenador de la selección Arrentina en las Eliminatórias para la Cuepa de 2010. Corría el risco de non classificar lo time para el Mundial de Sudáfrica. Até para lo Paraguay tus muchachos perderon. La situación era tan dramática que el pueblo en las rúas de Buenos Aires non ti queria bien. Ellos hablavam malo de usted en los táxis, em los cafés, em las lojas. Los juovens non faziam más tatuages com tu nome. Non batizabán sus hijos de Diego. Ellos te amalcioában, te xingában, te humillában. Una desolación que só viendo. E usted só roía las unãs... 

Mas aí veio el Mundial de 2010 e assistir a los entrenamientos de Arrentina em Pretoria era la mejor coisa que se podia fazer en Sudafrica. Ustéd e su barrigón, después del rachón, cobrando faltas. Recuerdas, Diego? Non errába una sequer. Siempre de isquierda, siempre en la gaveta, e nunca los porteros las alcançában. Usted los avisava con atencedência donde ia colocar la pelota. Ellos saltában, se esticában, mas non llegavam jamás. Que petáculo! Que pe-tá-cu-lo! Enquanto isso, nosotros teníamos la cara feya de Dunga e su comprometimiento enfiado en unas camisas muy exquisitas. E teníamos Felipe Melo también...

Mas la Arrentina caiu en las quartas e la Spaña fue la campeã. Que sono, non és, Diego? Mira, que passió com aquele tik-tak, aquela pelota para acá e para alá dos infiernos? Por supuesto, dió un título mundial a los españoles. Mas non resistió quatro años más. Lo tik tak fue arruinado por 5 goles de Holanda luego nel início deste Mundial em Brasil. Nadie como un dia despues del otro.

Hoy, domingo, la Arrentina, que carrega e carregará para siempre mucho de ustéd, puede até perder para los alemanes em Maracanã. Esto, pero, és o que menos importa. Sabes, Diego, mi gusta pensar que los arrentinos possam tener deixado em Brasil algo más grande, uma cosa que nosotros chamamos de legado. Hablem o que quiserem, mas como és bueno ver los arrentinos torciendo em una cancha de fútbol. Son muchas, muchas canciones diferentes. Gritan a todos pulmones, e non param jamás de cantar. Tampoco vaiam sus jugadores em los malos momentos. Están com ellos simpre. Donde sácan tanta vontád? Em la quarta-fiera ví nel metrô de San Pablo uma mamá arrentina con três fihos a camiño del Itaquerón. Me chamou la antención que estában de chinelos e tênis viejos e sin blusas naquele frio. Parecian tener fome, porque repartiram una merrerica, una sola, entre los quatro. Talvez el torcedor brasileño de la Cuepa tenga sido um poquito diferenciado, como dicem em Hirrienópolis. Torcedor brasileño de Cuepa non come merrerica nel metrô.

Pero lo más inesquecíble, Diego, fue tu programa em la televisión bolivariana Telesur. Aquele em que usted entrevista Rivelino és impagáble. Non sei se Rivelino entendió quando usted ría e dizia que los isquierdos son diferentes, mejores, muy mejores. Que jamás un bom direcho será mejor que um malo isquierdo. Que tu maior decepción és que tu neto és um direcho e que por esto ustéd comprou para elle una tchuteira com fierro em lo pié direcho, para que se torne um isquierdo. Ou quando usted diz que los jugadores de hoy correm 13 quilômetros por partida pero son incapazes de acertar un tchute. “Que van se inscribir en la Maratona de New York!” Estás dando um bueno humorista, Pibe. 

Mas e se la Arrentina pierde también para los alemanes? Tantofaz, Diego. Ganár és bueno. Pero, ustéd sabe bien que títulos por títulos son para los torcedores de River Plate, para los san-pablinos, non és, Diego? Tu Boca Juniors, per exempio, busca otras cosas más grandes. Los títulos son una parte, non el todo. Por isso, neste momiento penso que la tal ganas arrentina és lo mejor que se possa desejar en el fútbol de Brasil e del mundo. Tenemos David Luiz, és verdád. Más yo quiero un Mascherano, Diego. Um solo! Non quiero Messi, non quiero Di María, non quiero Higuaín. Tampoco quiero la simpatía de los alemanes em las playas de Bahia, los sorrisos de Podolski ou Schweinsteiger. Yo quiero solo un Mascherano hablando que rasgó el culo quando se esticó todo para desbiar lo tchute que sería el gol de Robben en la semifinal com Holanda. Como hacemos para tener un Mascherano, Don Armando? 

Estoy um poquito de saco tcheio de comprometimiento, mano en la taza, apagón psicolórrico, las golitas levantadas, lo hino a capela, los entrenadores com superstición, los entrenadores pintores de quadros, los narradores ufanistas, las estatísticas (a puta que los parió com las estatísticas!), los viejos cartolas de peruca, los torcedores que xíngan la presidente em vez de cantar cosas más criativas que “soy brasileño con mucho orgulho”. 

Por Diós! Nuestro PIB por un Mascherano, Diego! (Más, se pudier, mande tambiém un Pirlo ou un Toni Kroos)

Bamo que bamo,

Pueblo brasileño - el necessitado pentacampeón.

PS: Si puede ler la primeira carta, La habitación caiu, em http://alias.estadao.com.br/noticias/geral,la-habitacion-caiu,433795

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